La raspa del pescado

La vida es vida.
La muerte, muerte.

Cuando duermes
deseas seguir durmiendo
pero cuando vives
a veces deseas
que acabe el día para
dormir...
y dormir es una manera
corta, breve y estúpida
de morir,
incluso hay mañanas que despiertas
y piensas:

-¡¡Que ganas de que llegue la noche
para dormir!!-

En el fondo la muerte
nos gusta
en su forma
pero no en su contenido.

¿Es morir algo que deseas
pero por cortos espacios
de tiempo?.

Vivir es vivir
mientras mueres a ratos.

Vida.
Muerte.

Buen asalto
al tiempo.

Si lo piensas
es más larga
la muerte,
que la vida
y puedes restar
importancia a la vida,
pues no empeñas
tanta vida en muerte
como muerte en vida.

Cuando mueras....
lo harás para siempre.
es el hobbie
que más tiempo
va a solicitar
en tu vida,
tanto
que necesitaras descansos...
entonces volverás!!!

Volverás a casa de amigos
a mover sus persianas,
a tirar vasos al suelo,
o iras a comidas familiares
a joderles el fuego
de la cocina,
para chamuscarles
la carne ó pasarles el pescado.

La muerte
es lo más divertido de la vida,
lo más largo,
lo que más hobbies te despertará.

Quizá sea por el tiempo que necesita...
(el que inviertes digo)

no se...
pero está ahí atenta
como un lobo a un cordero.

La muerte es pasión
como la raspa del pescado
que tiene cicatrices
en sus espinas...

y las espinas llevan encima
un abrigo de escamas
escamadas.

La vida y la muerte
son el preterito
de la desesperación
que nosotros
imaginamos antes
de que el pescador
con su caña
engañe el sujeto
y lo convierta en pescado...

pero la muerte y la vida
es la cicatriz de la espina,
de una raspa que sueña
con cuerdas
en el mercado del sueño,
mientras la forma
del espíritu sin forma:

se convierte en fantasma
para volver a la vida.