Comercial

Trabajar de comercial
no es tener un jefe
trabajar de comercial
es que todo el mundo
es tu jefe,
empezando por la telefonista
y acabando por el cliente
que te pide presupuesto.

Cuando trabajas
de comercial no importa
lo que digas
y como lo digas
porque siempre
se pondrá en duda.
El comercial siempre miente.

Visitas naves industriales
por donde la mugre
ha pasado su lengua
grasienta,
hablas con gente,
a la que le huele
tanto la boca,
que intentas
no colocarte frente
a el porque
puede noquearte
con un directo de aliento
que golpea tu olfato,
despertando de súbito
un golpe de bilis
a tu boca...

Recorres polígonos industriales,
edificios de grandes empresas,
donde ves a la gente frente
al ordenador volcando
datos de ventas
y
producción...
producción

expansión
rentabilidad

dinero
dinero

se miran entre ellos,
se mandan correos,
para tomar el café
sin apenas tiempo
y a escondidas
para que no les sorprendan
más tiempo
del normal.

Relegan a los fumadores
a rincones
donde recuerdan
sus castigos de infancia.

Visitas instalaciones,
subes al coche,
bajas del coche,
hablas una media
de cuatro horas
por teléfono móvil
que es el peor
de los jefes,
colgado al teléfono
con papeles
en un portafolios
y lo peor
los días de frío
y lluvia...
las manos se congelan.
la ropa empapada,
llegas después de
dos horas en coche
y te hacen esperar...

Lo peor es la espera,
la espera en una sala
de espera, donde
te sientas
y miras absurdos
catálogos,
periódicos caducados
hace meses,
miro al resto de comerciales
que se creen importantes
por llevar una corbata
un traje y un mísero
contrato...
te miran por encima
del hombro,
gesticulan con las manos
y los hombros
toman poses
de presidente,
pero están vacíos
intentas cruzar dos palabras
pero enseguida
intentan imponerse
con su trabajo
al tuyo.

Luego están los jefes
de compra
los buitres
que te destrozan
el trabajo...
te desesperan,
te hacen esperar solo porque
saben que vas a vender,
son comerciales
incapaces de vender
por eso compran

Cuando trabajas
de comercial
la desesperación
es continua,
la presión
es continua,
te atrapa,
te hunde,
te humilla,
y solo
te suelta si firmas
su oferta.