Cementerios de arte

Me llamó,
era sábado
por la mañana,
un compañero
de trabajo
para ir al museo
del prado,

tenía un amigo
de un amigo
que conocía
a un amigo
que nos pasaba
por la puerta
de atrás y nos colaba.

Me hice el remolón...
lo cierto
es que prefiero
ir a un bar
antes que al prado...
pero por esta lucha diaria
con mi propio
yo decidí acudir
con mi compañero
al jodido museo.

Llegamos
y nos pasó
atraves
de un pasillo
hasta llegar a una sala,
y de ahí abrió
una puerta
accediendo
a la galería
de exposición.

Me ha dicho
Robbie que eres
escritor- me dijo el tipo.

Sí, lo intento
no me gano la vida con ello
pero procuro
escribir todos los días
para no desesperarme.-Contesté

Ah!! interesante!!-dijo

Escribe realmente bien-dijo Robbie
Robbie es buen tío,
no se mete en problemas
procura entretenerme
para no dejarme solo,
según el
si me quedaba mucho tiempo solo
podría llegar a enloquecer...

Llegó tarde. Ya lo estaba.

En fin, el tipo del museo
nos iba llevando de sala en sala
comentando los cuadros
y diciendo un montón de chorradas,
que si la luz, que si la perspectiva...

Yo me había llevado,
siendo previsor, mi petaca
cargada de brandy con ginebra,
sabía que me podía pasar aquello,
no es que el tipo me aburriera
es que cuando alguien habla demasiado
tiempo
al final acabo por no escucharle...
me voy a otros mundos
me escapo...
no soporto
que me den la brasa
y menos con el arte...
me gusta mirar los cuadros
me divierte ver las imágenes
los colores...
pero a mi manera y dependiendo
del cuadro, paro más ó menos tiempo
pero nunca más de 3 minutos,
es más, tres minutos
me parece demasiado
tiempo.

Así que en una de estas
bostecé...
pero como un autentico león
BBBUUUUUUAAAHHH!!!!

El tipo del museo me miró
y dijo-
¿Que pasa te aburre el arte?-

No, me aburres tú, me aburre
este sitio, me aburren estas paredes
cargadas de tumbas pintadas
ó dibujadas ó como coño
quieras llamarlas...

Para ser escritor tienes
poca sensibilidad,
como vas a ganarte la vida
como escritor
sino eres capaz de apreciar
la belleza de estas joyas,-

A mi que ya me había hecho
efecto la petaca, contesté.

Mira gilipollas... aprecio la belleza
donde me da gana y me parece más
bonito ver como una mujer
se retuerce en la cola de un supermercado
mientras se muere de ganas por mear
porque le explota la vejiga,
antes de perder el turno

o prefiero mirar la desesperación
del comedor social frente a mi casa
donde los mendigos gotean su
desesperación en forma de escupitajos

incluso te diría que voy a bares
donde el arte está colgado en las paredes
en forma de chorretones de mugre
y la camarera lleva
por cada uña
el luto
de un cliente muerto...

déjame que vea el arte
donde me de la gana
y como me de la gana
¡¡¡Imbécil!!

Ofendido como una dama
faltada, me dijo
¿Entonces por qué escribes?-

¡Por que me aburro!... contesté

-Eres un ser despreciable-dijo.

y nos echó del Prado...

Robbie, me dijo
-entiendo
tu opinión
pero podías
haber sido más suave-

-Para eso está el papel
higiénico que tiene
que limpiar mierda
sin dañar el entorno-contesté.