Dos chicas de cuidado

Llevaba un buen rato
sentado en la barra
de la taberna de
Frank "el tuerto"
con los codos
apoyados, y la
cabeza perdida
más allá
del parche
de Frank.

Bebía
una extraña
mezcla de licores
que hace Frank,
algo que aprendió
en sus años de marino.
En esto que se abrió
la puerta de la taberna
y a contraluz
advertimos
tres siluetas,
dos de ellas
mujeres,
con unas formas
magnificas,
cuerpos de escándalo,
la otra, un cuerpo
enclenque
y castigado.


Buenas - dijo el enclenque
con voz de vino viejo,
cuando la puerta se cerró-

Fueron hasta la barra,
el pidió
Jhonnie etiqueta negra.
ellas agua.



El tipo enclenque
se sentó a mi lado derecho,
y las chicas
a continuación de él.


Hola, buenas, ¿qué tal?
me preguntó.
-Aquí, bebiendo- contesté
-¿Quieres una copa de las mías?
-Si, porque no-dije.
Como te llamas-Preguntó
Cooper-
-¿Y ese nombre?
-Uf,es largo.-

-Y tú, ¿cómo te llamas?
le pregunté.


-Joaquín, Joaquín Sabina.
¿Te suena?
-Ni puta idea.-dije.
-No sabes como me gusta
que me digas eso.

-Y las mujeres...
¿no me las presentas?
-¡Es que son muy jodías!!
me dijo Joaquín.
-¡Ah!, pero como se llaman

-Andy y Sole.

-¡Que bien! ¿y que son diminutivos,
de qué?, bueno Sole... sera
soledad, ¿no?
¿pero Andy?

-¿Andy?... dijo Juako.
Andy es diminutivo de Angustias.
-Joder, lastima de chica
tan bonita y con ese
nombre- dije
-Ya, pero es lo que tiene
la vida,
que las cosas que te gustan
a veces no suelen llevar
una envoltura bonita-
-Si, es verdad.

-¿Otro güisqui?-dijo
-Si claro.-

Llevábamos un buen rato
bebiendo, no podría medir el
tiempo. En esa Taberna
la unidad de tiempo y espacio
no es lo común, no es
lo establecido,
mides el tiempo
en función de lo que bebes,
cada trago suele ser
una medida de borrachera,
y una medida de borrachera
suele ser
al cambio de la
vida, fuera de la taberna,
unas ocho horas
más o menos,
si llevábamos una botella de whisky,
calculo que llevaríamos:
unos tes días.

-¿Oye y nadie te espera?-pregunté.
-No, a mi nadie me espera.
-¿Y que haces aquí?.

Pues vine de rebote
vine por olfateo,
por incordio,
y porque anduve
tanto, que la calle
desembocó en esta
ajada taberna
que no conocía,
donde he encontrado
dialogo y whisky,
un rincón maloliente
y viejo, con olor a rancio.
Es como si estuviese
dentro de mi alma,
como si mi corazón se hubiese
trasformado en butacón de cine,
y viera todo lo que he visto
en panorámico y palcolor.
vine por que me juzgaron.
Vine y seguiré viniendo,
porque se desconoce
lo que todos alaban.
vine y me quedé,
porque es como
estar escondido detrás
de mis palabras.
Vine y me quede
para que me escalden
estas dos amigas lo
poco que me queda
de mi mismo.

-Joder, eres un poeta Juako- dije

-Que va tío, nací joven y maduro
sabiendo demasiadas cosas,
y moriré viejo y verde
aprendiendo que
con tanto no se va
a ningún sitio.-

-Pues, ¿sabes una cosa?
una vez cuando trabajaba
de camarero, atendí
a un tipo que se llamaba
como tú, pagó
con tarjeta oro.-

-Curioso.- me dijo.

¿Y tú, siempre vas con estas dos?-
Siempre que quedo con nadie,
ellas vienen.
-¿Qué son putas?-pregunté.
-No, son dos chicas de cuidado....