Paralisis

A veces me quedo quieto
como un buzón,
pensando ó intentando
sacar partida de todo esto.

Quieto...
muy quieto.

No se incluso en que pienso.
Como un buzón queriendo digerir
todo lo que llevo dentro,
pero es inútil
no vale para nada
no sirve.

Es como si me secuestrara
a mi mismo
y me sorprendiera con un gran vacío,
sí... sí, como un buzón.

Como un debilucho
objeto de la palabra
que ha quedado para
meadero de perros.

Entonces,
respiro
y sigo.