Solo Cafe.

A veces, me ocurre
suelo pedir socorro
de una manera especial.
No me busques zarraprastoso
ni llorando,
no me encontraras.



Suelo pedir socorro
en las cafeterías
cuando el pánico me atrapa
por que soy un vago,
con un café en la mano
dando sorbos cortos,
insensibles,
y parece que estoy
escuchando a quien me habla
pero me importa un carajo
lo que me cuenta,
solo asiento con la cabeza
miro el reloj
cada tres cuartos
de minuto
y son los ojos
del que me habla el balcón
de un panteísmo.



Sorbiendo café
enfrente de alguien
que me importa un carajo
pido socorro a gritos.
pero el café caliente
me enmudece y me resbala
garganta abajo,
dejando el amargor
del momento
como una huella solitaria